8 de marzo de 2026
Muy queridas (os) alumnas (os) todas (os).
Una fecha para la introspección, la reflexión, el diálogo y la paz
Hoy es el Día Internacional de la Mujer, pero no es un día de festejo, ni para ir a comer, ni para enviar flores; pero tampoco es una fecha de duelo. Hoy debe ser un día de introspección, de reflexión, diálogo y paz.
Origen histórico de la conmemoración
La conmemoración surge en recuerdo de los movimientos obreros y feministas de principios del siglo XX que se dieron en los Estados Unidos y en algunos países de Europa. Pero mucho antes, el 8 de marzo de 1857, en la ciudad de Nueva York, las mujeres trabajadoras, sobre todo de la industria textil, protestaron por las condiciones desfavorables e inhumanas de trabajo; su lema fue “Pan y Rosas”, pero la manifestación y la protesta fueron reprimidas violentamente.
El incendio de Triangle Shirtwaist
El 25 de marzo de 1911, también en Nueva York, hubo un grave incendio en una fábrica textil llamada “Triangle Shirtwaist”, en donde murieron 123 trabajadoras y 23 obreros, quienes se encontraban encerradas (os) sin posibilidades de escapar. Se dice que el humo que salía del inmueble era de color morado, de ahí el uso de prendas, pañoletas y otros elementos conmemorativos de ese color.
La marcha de las mujeres rusas en 1917
Sesenta años después de la manifestación de 1857, el 8 de marzo de 1917, mujeres rusas marcharon por sus derechos y por el fin de la 1a. Guerra Mundial; la consigna de esta manifestación fue: “Pan y Paz”.
Reconocimiento por las Naciones Unidas
El día 8 de marzo fue elegido por las Naciones Unidas en 1975, cuando se reconoció en su Asamblea General la importancia de la lucha por los derechos femeninos, y en 1977 se proclamó el Día Internacional de la Mujer.
Reflexión sobre la violencia, la desigualdad y la discriminación
Este día, y como ya lo he comentado, no es para felicitar, sino para reflexionar y visualizar la violencia de género y, por ende, la desigualdad y la discriminación que viven aún hoy día millones de mujeres. Hoy es el momento de que todos pongamos manos a la obra para la búsqueda de la equidad entre los géneros.
Mensaje final
Me siento muy orgulloso de poder estar frente a todos ustedes, pero sobre todo ante mis alumnas, quienes me hacen recordar mis orígenes y a las mujeres que me impulsaron, corrigieron y ayudaron a ser lo que hoy soy.
Todos tenemos un lugar y posición en la vida, la cual debemos transitar en un ambiente de equidad, ley y paz.
Por eso les deseo a todos y, parafraseando a las mujeres luchadoras del pasado:
Pan, rosas, ley y paz.
Alejandro E. Benítez Herrera.










2 respuestas
Muy valiosa reflexión mi Doc. Recordar la historia nos ayuda a comprender mejor el presente.
Excelente mi eminencia, lo compartiré en mi Facebook.
Un gran abrazo 🤗